Esta investigación analiza el razonamiento inferencial como una herramienta compleja y flexible que los niños poseen incluso antes de ingresar a la escuela formal. El estudio se centra en cómo los estudiantes utilizan sus recursos cognitivos para ir más allá de la información dada, permitiéndoles comprender intenciones, predecir sucesos y resolver situaciones problemáticas en su cotidianidad. A través de la mediación docente, se demuestra que potenciar la inferencia en el aula favorece la autonomía intelectual y prepara el terreno para el pensamiento científico y crítico en niveles superiores.